Normativa

 

 

NORMAS  DE FUNCIONAMIENTO DE LA ESTACIÓN DE ESQUÍ SIERRA DE BÉJAR
 Reglamento de funcionamiento de las estaciones de esquí españolas integradas en ATUDEM
(Aprobado en Asamblea General celebrada el día 14 de noviembre del 2017, en Madrid)

PREÁMBULO

Reglamento interno de funcionamiento de las estaciones de esquí alpino españolas, como exponente del consenso de las estaciones de esquí para dotarse de una autorregulación que paliara la situación de inseguridad jurídica en la que se desenvolvía su actuación, supuso un hito en la regulación de éstas, dado el abandono de que ha sido objeto este importante sector turístico por parte del legislador español.

La validez del Reglamento de 1994 como fuente de derechos y obligaciones para las estaciones de esquí y sus esquiadores, ha sido reconocida a lo largo de estos años por los tribunales de justicia españoles.

El Reglamento se actualizó por primera vez en 2003 para dar respuesta a la actualización de las Normas FIS en 2002 y la evolución de las prácticas de los esquiadores, pero esta evolución ha continuado de forma que se hace necesaria una nueva revisión.

Las empresas explotadoras de las estaciones de esquí españolas son empresas de transporte de viajeros por cable, y como tales sujetas a la legislación europea, española y, en su caso, autonómica de transporte de viajeros por cable, al igual que los explotadores de otras instalaciones de transporte por cable existentes en España, tanto en ciudades como en montaña.

Conocedoras que la mayoria de las personas que utilizan las instalaciones ubicadas en estaciones de esquí en invierno lo hacen para practicar el esquí, en sus distintas modalidades, este reglamento regula la práctica del esquí dentro de una estación de esquí. No es objeto de este reglamento regular el esquí de competición que consta de una regulación específica.

El Reglamento pretende explicar el funcionamiento de las estaciones de esquí españolas y establecer las pautas de comportamiento de los esquiadores que libremente acceden a ella adaptándo asimismo las estaciones a las nuevas exigencias.

En el presente texto se ha prescindido de aquellos aspectos que ya están regulados, ya sea por la normativa europea que afecta al conjunto de la Unión, como por la de carácter nacional y/o autonómico.

Se ha intentado armonizar este Reglamento con la normativa vigente en otros países europeos. Tradicionalmente, la organización de una estación de esquí se ha hecho en Europa a partir del concepto de remontes y pistas balizadas.

NORMAS FIS DE COMPORTAMIENTO EN PISTAS

1.Respeto de los otros. El esquiador debe comportarse de manera que no ponga en peligro o perjudique a los demás. El esquiador es responsable no sólo de su propia conducta sino también de su material defectuoso. Esto también se aplica a los materiales recientemente desarrollados.

2.Control de la velocidad y el comportamiento. El esquiador debe esquiar controlando. Debe adaptar su velocidad y forma de esquiar a su habilidad personal y a las condiciones generales del terreno, nieve y tiempo así como la densidad del tráfico.

3.Elección de la ruta. El esquiador que viene de atrás debe elegir su camino de forma que no ponga en peligro al esquiador de adelante. El esquiador que está delante tiene preferencia. El esquiador que viene por detrás de otro en la misma dirección debe mantener una distancia suficiente entre él y el otro esquiador de forma que deje al que le precede espacio suficiente para moverse libremente.

4.Adelantamiento. El adelantamiento puede efectuarse por arriba o abajo, derecha o izquierda, pero siempre de manera que se deje espacio suficiente para prevenir las evoluciones voluntarias o involuntarias del esquiador adelantado.

5.Entrar en pistas y comenzar a esquiar. Todo esquiador que penetre en una pista o reanuda su marcha después de un estacionamiento debe mirar arriba y abajo de la pista para asegurarse que puede hacerlo sin provocar peligro para él o los demás.

6.Parar en la pista. Todo esquiador debe evitar estacionarse sin necesidad en los pasos estrechos o sin visibilidad de las pistas. En caso de caída en uno de estos lugares, debe apartarse y dejar libre la pista lo antes posible.

7.Subir y bajar a pie. El esquiador que suba o baje a pie debe hacerlo por el lateral de la pista. Moverse al contrario de la circulación general pone obstáculos perturbadores e imprevisibles a los esquiadores. Las huellas profundas hechas por los pies dañan la pista y son peligrosos para los esquiadores.

8.Respeto del balizaje y la señalización. Todo esquiador debe respetar el balizaje y la señalización.

 9.Prestación de ayuda. En caso de accidente, todo esquiador debe prestar socorro. La asistencia a un esquiador en peligro es una obligación de moral deportiva cuando no una obligación legal. Consiste en prestar primeros auxilios al accidentado. Informar al servicio de salvamento y señalizar el lugar del accidente para alertar a otros esquiadores. Las FIS espera que el delito de fuga esquiando será sancionado penalmente como delito de fuga en carretera en todos los países donde la legislación no lo prevé ya.

10.Identificación en caso de accidente. Todos los esquiadores o testigos, sean o no responsables, deben intercambiar nombres y direcciones después de un accidente. Las relaciones de los testigos son de gran importancia para redactar un informe del accidente completo y redactado.

En la estación de esquí Sierra de Béjar - La Covatilla nos preparamos para afrontar la temporada con seguridad y para ello nos adaptamos a la nueva normalidad con medidas que buscan garantizar el desarrollo de la actividad y el disfrute de los aficionados a los deportes de invierno durante la temporada de acuerdo con las indicaciones de las autoridades sanitarias, que podrán ir variando en función de la normativa vigente en cada momento.

Los deportes de invierno se practican al aire libre, en grandes espacios, en plena naturaleza, por lo que son actividades de por sí seguras. No obstante, la estación ha diseñado un plan operativo y de gestión de las instalaciones para evitar aglomeraciones y para garantizar las medidas de prevención para clientes y trabajadores que vienen recogidas en los protocolos de seguridad en los espacios comunes.

El objetivo es conseguir unas condiciones de funcionamiento que no supongan riesgo de contagio en una actividad al aire libre; para ello se combinan las medidas de protección, distancia social y poco tiempo de exposición.